Cooperación sanitaria en los campamentos de refugiados saharauis de Tindouf (Argelia). ¿Se puede hacer una verdadera Cirugía Ortopédica?

Dr. César Salcedo Cánovas

Cirugía Ortopédica y Traumatología Infantil.
Unidad de Referencia Nacional en Ortopedia Infantil. CSUR. Prof. Asociado Universidad de Murcia.
Hospital Clínico Universitario “Virgen de la Arrixaca”. Murcia. España.

La cooperación sanitaria en países o zonas de bajos ingresos (mejor término que el de países más o menos desarrollados) es uno de los argumentos más enérgicos con los que contamos los médicos para desarrollar nuestra labor. Si ya es gratificante conseguir un resultado favorable ante la adversidad de una enfermedad en los pacientes que se encuentran inmersos en una red sanitaria bien articulada (véase “nuestro mundo”), es exponencialmente reconstructivo realizar esta tarea en aquellos lugares que por la sola aleatoriedad de la geografía terráquea han quedado huérfanos de una cobertura saludable adecuada.

“Dale un pez a un hombre, y comerá hoy. Dale una caña y enséñale a pescar y comerá el resto de su vida”. Así reza un antiguo proverbio chino, tal vez bastante manido. Ahora bien, sabemos que ese es el camino pero no es fácil implementar proyectos que den como resultado el aprendizaje de técnicas médicas (sobre todo quirúrgicas) para que puedan ser aplicadas por los sanitarios autóctonos del país en vías de desarrollo.

Es por eso que nuestra labor como cirujanos ortopédicos recobra más importancia en la cooperación sanitaria ya que las enfermedades que afectan al aparato locomotor que se encuentran en estos países necesitan la aplicación de las técnicas complejas y la implantación de materiales (clavos, placas, fijadores externos…) que suelen tener un precio muy elevado en nuestro mundo y que en el “suyo” recobran un valor extraordinario al ser reutilizados tras los procesos adecuados de esterilización y comprobación de su buen estado.

La ONG con la que trabajamos se denomina Cirugía Solidaria que es una institución sin ánimo de lucro centrada en la cooperación del desarrollo sanitario. Cirugía Solidaria se origina en el año 2000 por iniciativa de un grupo de profesionales sanitarios dentro del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca (Murcia). En sus 18 años de experiencia ha desarrollado multitud de proyectos de salud en África tanto sahariana como subsahariana con regularidad y participación de muchos profesionales sanitarios.

Nuestra labor como cirujanos ortopédicos se ha desarrollado en dos campañas (2017 y 2018) en los Campamentos de Refugiados Saharauis de Tindouf (Argelia). La población saharaui está asentada en una zona inhóspita del planeta Tierra –Desierto del Saharaen condiciones climáticas muy extremas con un sistema de salud muy precario y necesitado de la ayuda internacional para su mantenimiento. Es por eso que en determinadas enfermedades del aparato locomotor (sobre todo las congénitas) se puede observar la “historia natural”, es decir, cómo ha ido evolucionando la patología sin que se haya aplicado ninguna actuación. Tal es el caso de un paciente afecto de una pseudoartrosis congénita de tibia y peroné izquierda (PCT) que tuvimos la oportunidad de tratar. La PCT es una de las enfermedades más controvertidas en la Cirugía Ortopédica, de etiología desconocida, la incidencia del crus curvatum congénito (CCC) es de 1/10000 RN vivos y la de PCT de 1/250000. Se ha descrito con la presencia de síntomas de neurofibromatosis (NF) tipo 1 en un 50% de los casos. Histológicamente está compuesta por un tejido de tipo fibromatoso sin atipia con abundante vascularización y focos de metaplasia condroide, ósea y sinovial.

Este paciente de 27 años, saharaui beduino –es decir, un morador del desierto- presentaba esta enfermedad congénita que consistía en la falta de unión entre los dos huesos de la pierna desde el nacimiento y provocó una deformidad en “Z” de dicha extremidad que le impedía la carga con dicha extremidad. No fue tratado de ninguna manera ni fue amputada la extremidad precisamente porque en estos lugares una amputación de un segmento hacen al individuo ser apartado del grupo considerándose como un paria (Fig. 1).

Figura 1

Pudimos realizar un tratamiento integral de su enfermedad habida cuenta de que se disponía, en ese momento, de un equipo médico adecuado (anestesista, enfermería y cirujanos) junto con los materiales para implantar (fijadores externos circulares tipo Iliarov) reciclados. La técnica consistió en resecar de una manera completa el foco de hamartomatosis tibio-peronea mediante un abordaje en “Zeta-plastia” en la piel con el objetivo de poder cubrir adecuadamente la herida quirúrgica una vez que corrigiéramos la deformidad tan extrema que presentaba la pierna. Una vez conseguida la resección con la disección anatómica pudimos afrontar los segmentos tibio-peroneos proximal y distal (respectando los corredores de seguridad vasculo-nerviosos y tendinomusculares) y dar estabilidad al constructo mediante el implante de un sistema de Fijación Externa Circular tipo Ilizarov (un sistema de osteosíntesis externa que estabiliza los segmentos óseos respetando las condiciones biológicas favorables). Fue necesario aportar tejido óseo autólogo del paciente mediante la toma de injerto de su propia cresta ilíaca, acto fundamental para favorecer la consolidación de un hueso tan debilitado (Fig. 2, 3).

Figura 2

La intervención duró más de 5 horas y en el postoperatorio inmediato no se observaron complicaciones neurovasculares, siendo el control radiológico adecuado. El paciente presentaba una dismetría en la pierna reconstruida de unos 10 cm. que fueron subsanados mediante un alza diseñada con el propio fijador externo mientras durase el tratamiento curativo.

Figura 3

Una de las peculiaridades de la especialidad de Cirugía Ortopédica y Traumatología es el largo seguimiento que realizamos a nuestros pacientes para observar la curación de su proceso. En este caso aún más, ya que sabíamos que podría necesitar entre 6-10 meses portando el fijador externo hasta evidenciar la consolidación ósea. Por lo tanto, el seguimiento completo lo realizamos desde la distancia (2200 km) y con la separación de dos continentes. Gracias al equipo de enfermería autóctono de Tindouf que se ha ido adiestrando en las curas de estos pacientes y las tecnologías digitales pudimos observar de manera estrecha la evolución del caso (Fig. 4, 5).

Figura 4

Tras 10 meses de tratamiento, se consiguió la consolidación completa de la pseudoartrosis pudiéndose retirar el aparato por los mismos enfermeros que nos ayudaron a antevenir a este paciente, colocando una férula protectora. Con la llegada, de nuevo, un año después del equipo de Cirugía Solidaria a los campamentos de Refugiados Saharauis de Tindouf pudimos observar la excelente evolución del paciente y la alegría inmensa en el rostro de Abdalah (que así se llama) ya que podía apoyar la pierna y dar sus primeros pasos con ella después de 28 años de existencia.

Capaz de andar con ortesis

Figura 5

Como decíamos al inicio de este escrito, pocas experiencias hay en la vida humana que puedan superar este momento entre paciente y médico, siendo la comunión perfecta para demostrar que la confraternización entre los seres humanos y la filantropía permanece en nuestros genes, todavía.

Referencias

  1. Gil Martínez J, et al. Cooperación en cirugía en el siglo XXI. Cir Esp. 2018. https://doi.org/10.1016/j.ciresp.2018.07.002

  2. World Bank. http://www.bancomundial.org/es/news/feature/2015/03/26/surgery- couldsave-millions-of-lives-in-developing-countries

  3. Gil J, Rodríguez J, Gil E, Agüera QH, González F, García J, et al. The usefulness of international cooperation in the repair of inguinal hernias in sub-Saharan Africa. World J Surg. 2015;39:2622–9.

  4. Salcedo C, Alarcón A. Pseudoartrosis congénita de tibia. La unión hace la fuerza. Mejor Caso Clínico. 5o Congreso Nacional de la Sociedad Española de Ortopedia Infantil. La Coruña 2011.

Cesar Salcedo Cánovas

1 de octubre de 2018

Foto fuente: César Salcedo