¿Por qué estudiar con casos clínicos? Un acercamiento a la solución de problemas.

Dr. Joaquín García-Estañ López

Catedrático de Fisiología.

Ex-Decano Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia.

Director Centro de Estudios Universitario de Educación Médica (CeuEM).

Nota editorial: el Dr. Joaquín García-Estañ acumula una dilatada e intensa experiencia en Educación Médica no sólo por su trayectoria como docente, sino como ex-Decano de la Facultad de Medicina de Murcia, ex-Presidente de la Conferencia de Decanos de Facultades de Medicina de España, y actualmente como Director del Centro de Estudios en Educación Médica (CeuEM) de la Universidad de Murcia.

En la Educación Médica de hoy en día hay múltiples formas de entender la forma en la que debemos modificar nuestra forma de enseñanza a otra que facilite más el aprendizaje. Esto, que es la esencia del llamado y mal entendido Plan de Bolonia, no es otra cosa que pasar de la enseñanza tradicional de las clases magistrales a otra cosa que facilite el aprendizaje de los estudiantes.

Las clases magistrales están muy bien y pueden ser muy útiles. Pero yo no he olvidado la clase de neumotórax que nos impartió a mi generación el Dr. Pascual Parrilla contándonos sus neumotórax espontáneos, cómo explicaba el dolor que sentía, la postura que tomaba, lo que sentía. Era un paciente hablándonos, contándonos su caso. No se trata de abandonar el conocimiento puro y duro, el claro y estructurado, en absoluto. Tenemos libros formidables y en ellos encontramos las mejores clases magistrales. Pocos profesores mejoran un buen libro. Por ello, salvo que seamos uno de estos pocos, más nos vale que cambiemos el chip y que intentemos ser un buen maestro, un facilitador de la obtención de los conocimientos esenciales y relevantes, el que nos guíe en la adquisición de las habilidades técnicas y clinicas mínimas, el que nos haga adquirir las actitudes profesionales de un médico.

Una buena estrategia de aprendizaje para los estudiantes en cursos clínicos es la del estudio de casos clínicos. No sería ninguna tontería, para los que somos profesores, intentar redactar el programa de nuestra asignatura en forma de casos clínicos. Creo que sería perfectamente factible, si no en un 100%, en un porcentaje muy cercano. Así, son los pacientes los que nos presentan sus problemas clínicos, que debemos aprender a desentrañar mediante una buena y completa historia clínica. Buscando lo reseñable y destacable en el examen o exploración física, buscando la respuesta en nuestro listado de diagnóstico diferencial, incorporando los datos del laboratorio y de la imagen. En resumen, inculcando el pensamiento y el razonamiento clínico, no regurgitando los temas del libro o de los apuntes, estudiados para aprobar, nunca para aprender. Este es el enfoque de resolución de problemas al que los médicos se enfrentan cada día con sus pacientes, ¿por qué nos empeñamos en enseñar lo que no hacemos?

 

Dr. Joaquín García-Estañ López

15 de enero de 2018

Foto fuente: Joaquín García-Estañ